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Mostrando entradas de noviembre 1, 2020

Ladrón en el huerto – Gianni Rodari

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Una vez, un ladrón se metió en un huerto donde crecían repollos, nabos, zanahorias y muchas hortalizas más. El ladrón iba arrancando todo lo que encontraba a su paso y guardaba parte de lo robado en un saco, parte dentro de su camisa.  Cuando menos se lo esperaba, apareció el jardinero, que lo cogió por el cuello y le gritó: - ¿Qué estás buscando aquí? ¿Y cómo has entrado? - ¿Qué cómo he entrado? –preguntó el ladrón asustado-. Sólo te puedo decir que de repente me encontré aquí. A mediodía se levantó un viento horrible y me trajo volando. - ¿Y quién ha arrancado todas esas hortalizas? -Yo, yo las he arrancado, pero ha sido contra mi voluntad, créeme. El viento me llevaba de un lado para otro; yo intentaba sujetarme a algo, pero me resultó imposible. -Vale, pero ¿quién te ha metido las hortalizas en el saco y dentro de tu camisa? -Es lo que me preguntaba antes de que llegases –respondió el ladrón -. Pero por más que pensaba y pensaba, me he roto la cabeza pensando, n

Por qué el cóndor tiene la cabeza calva –Gianni Rodari

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Al principio, las aves no tenían plumas como hoy. Revoloteaban por el mundo desnudos y eso les daba mucha vergüenza. Además de la vergüenza, en el invierno pasaban mucho frio. Cuando ya no pudieron más, se reunieron en consejo y decidieron suplicarles a los dioses que les concediesen unos vestidos. Los dioses escucharon las súplicas y respondieron: -Hace tiempo que los vestidos están listos para vosotras. Se encuentran amontonados en la cima de una montaña y sólo falta que una vaya a recogerlos por su cuenta. Las aves se miraron unas a otras en silencio, porque nadie se atrevía a emprender un viaje tan largo. El único que no tenía miedo era el cóndor. -Iré yo –exclamó altanero y, sin esperar más, se puso en marcha. Viajó mucho tiempo. Consumió todas las provisiones que llevaba consigo y, por ello, tuvo que alimentarse con lo que encontraba. Más de una vez se vio obligado a alimentarse de carne en mal estado, de carroña. Desde aquella época, no ha perdido ese hábito.