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La sopa de verduras

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La señora Erizo ha preparado una sopa de verduras. Le da una cucharada a su hijo y le dice: -Cómetela. -¡No me gusta! -refunfuña Kipi. -Si te comes dos cucharadas te haré un regalo. -¿De veras? -pregunta el erizo. -Si. Y si te lo comes todo, te haré cuatro regalos. Kipi se toma la sopa en un momento. En cuanto termina, dice: -Dame mis cuatro regalos. Entonces su mamá le da cuatro besos...¡muy, muy cariñosos. No esperes nada a cambio de hacer algo que debes hacer. Y si son muestras de cariño son mucho más especiales y significativos.

La tienda de Camelia

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-¿Me das veinticinco nueces, por favor? -pregunta la ardilla. La conejita Camelia sonríe amablemente, porque sabe que la ardilla es tan despistada que siempre olvida donde ha escondido sus provisiones para el invierno. La tienda de Camelia nunca está vacía; los animales de Campoverde y de Arboleda van por allí de la mañana a la tarde. Camelia es muy atenta y las estanterías de su almacén están repletas de las mercancías mas interesantes: libros para el señor Búho y sus alumnos, pilas de repuesto para las luciérnagas, crujientes de lechuga para los caracoles, bayas rojas y jugosas para los mirlos, miel de primera calidad para las abejas, néctar de nenúfar para las libélulas, gorros de dormir para los topos, flores artificiales para decorar madrigueras y nidos durante el invierno, despertadores para los lirones... El secreto del éxito de Camelia es que nunca hay problemas de dinero entre sus clientes y ella: todo se paga con sonrisas,bromas y cumplidos. Así, no es nada extraño qu...

No entiendo a mi papá

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Acababa de poner la televisión en el cuarto de estar, cuando entró mi papá. Mi papá es un castor, con unos dientes muy largos. Infló las mejillas y gruñó: -¿Pero todavía estás viendo la televisión? Coge la pelota y vete a jugar fuera. Yo cogí la pelota y salí al jardín; rompí tres rosales y dos cristales, pero fue sin querer. Entonces, papá me gritó: -¡Dame la pelota y sigue viendo la televisión!...¿Tú lo entiendes? ¿Quién entiende a los padres? En este caso el pequeño castor rompió esas cosas sin querer, y su papá lo riñó. 

Un caballito de mar solitario -cuento mío

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En las costas del Océano Atlántico, a poca profundidad empieza nuestra historia. En aguas tropicales, calientes y entre corales viven nuestros protagonistas. Carlitos, un caballito de mar, Nemo, un pez payaso y Lula una pequeña estrella de mar. Desde que nacieron tuvieron que arreglarse y enfrentarse a los problemas solos. Sus papás murieron de diferentes causas naturales. Fueron juntos a colegio donde aprendieron muchísimo, gracias a su profesor Raya. La vida sigue para estos tres amigos, hasta que llegan a la adolescencia donde se separan. Nemo, encontró a su media naranja, y se fue un poco más a las profundidades, para buscar un hueco en las rocas, donde esconder sus huevos. Lula a su vez ambién se hizo amiga de otra estrella de mar, Patricio. Juntos buscaron una roca grande y cómoda para los dos. Ahí se quedaron durante muchos años. Solo quedaba Carlitos. Pero nuestro pequeño caballito de mar no tuvo la misma suerte que sus amigos. Se alimentaba dia tras dia, e...

Saltarín, el conejo perezoso - Autor desconocido

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Saltarín es muy perezoso. No atendia en la escuela, no terminaba los trabajos, incluso detestaba lavarse; olia mal y avergonzaba a toda la familia. Como era muy desobediente, una mañana se fue a pasear sin permiso de su madre. Centenario, el gato montés, no tardó nada en descubrirle. Se arrojó sobre él, pero como ya era viejo, y el conejo muy ágil, falló el golpe. Saltarín huyó velozmente, con Centenario, siguiendole muy de cerca, lamentando amargamente haber desobedecido. Oía al viejo gato jadear detrás de él... Al volver un recodo, Saltarín vio que el arroyo le cerraba el paso: estaba perdido. Miró hacia atrás y vio que Centenario se preparaba para saltar sobre él. Entonces, instintivamente, se tiró al agua,aunque la aborrecía.¡Brr, que fría estaba! Centenario vaciló un instante, y después renunció a zambullirse: sería malo para su reúma darse un baño en aquella agua helada. Saltarín nadó hasta la otra orilla y se volvió a su casa dando un gran rodeo. Desde entonces se baña ...

Una sombrilla viviente -Autor desconocido

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Las efímeras son unas mariposas que sólo viven un dia. Ninfa ha nacido esta mañana,y se ha ido volando hasta el bosque más próximo. -¡Qué luz más desagradable! -se lamenta el señor Búho, que intenta leer un libro muy erudito-. Por favor, ven aquí -le pide a Ninfa-, pósate sobre esta rama, abre las alas y hazme sombra. Ninfa es muy buena chica, y obedece sin rechistar. Durante el todo el dia hace de sombrilla para el señor Búho. Al llegar la tarde, Ninfa siente que le faltan las fuerzas... Por fin el señor Búho cierra su libro. -Eres una gran amiga, Ninfa. -Gracias -responde débilmente la efímera-. Desgraciadamente sólo vivo un dia, así que tengo que marcharme. -No te preocupes -dice el señor Búho-. Me has hecho un gran favor, y tengo que corresponder. El sabio pájaro de noche pronuncia una misteriosa fórmula mágica... -Tú vivirás mucho tiempo -anuncia a la efímera. Así Ninfa ha podido conocer el día siguiente y todos los demás días siguientes. ¡Cuánto se alegra...

Una familia en peligro de extinción -cuento mío

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En las montañas de China, exactamente en un bosque de bambú, se encuentra una familia de osos panda.   Papá panda, es grande y pesa muchos kilos. Más o menos 160 kilos. Mamá panda es un poco más pequeña que papá, pero es muy guapa. Tiene el pelaje muy suave, y cuando yo tengo miedo de los cazadores, me coge en brazos, y me protege con sus grandes manos. Yo soy Kaki, el bebé panda. Soy el único hijo de esta familia panda. Conozco a mamá y a papá desde hace menos de dos meses. Cada media hora tengo hambre, y mamá me da leche. Mañana papá se va de nuestro lado. Va a buscar comida, y a alejar a los cazadores de nuestra casa. Hasta que yo no tenga dos años no vuelve a casa. Me da mucha pena. Ya pasó un año desde que papá se fue, y mamá un dia me puso en el suelo, y me enseñó a caminar. Me da ramitas de bambú para que yo camine hacia ellas, y así me mantenga de pie. -¡Vamos, Kaki! - me dice mamá.   -Ayyyy, mamá. Me pinché con algo en el pie. No os preocupéis. No es nada grave. ...