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El estrambótico principito- Pinto & Chinto

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De niño, mucho antes de ser aviador, yo quería ser dibujante. Me decían que siempre estaba en las nubes, así que a lo mejor por eso acabé siendo aviador. Abrí la caja de los lápices de colores y en una hoja hice el dibujo que estáis viendo. Se lo ensené a algunas personas mayores. Todos me dijeron: “Es una boa digiriendo un elefante”. Las personas mayores son muy complicadas. Yo simplemente había dibujado un sombrero. Cuando conocí al Principito, me dedicaba a dibujar en el cielo con el humo de mi avión. El viento me compraba los dibujos y se los llevaba. Cuando veis en el cielo una nube con forma de persona, o animal, o planta, o cosa, se trata de uno de mis dibujos. El Principito me dijo: “¡Dibújame un cordero!”. Dibujé con el humo de mi avión un cordero. Y entonces una nube con forma de lobo empezó a correr tras él, así que dibujé con el humo de mi avión una caja para que el cordero se metiera dentro y se pusiera a salvo. Pregunté al Principito d...

El pescador y su mujer –Manuela Rodriguez

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Erase una vez un pescador que vivía con su mujer en una casucha cerca del mar. El pescador iba a pescar todos os días y pasaba allí mucho tiempo. Un dia estaba pescando en un agua limpia y clara cuando, de repente, el sedal se fue al fondo. El pescador tiró y tiró…y sacó un enorme rodaballo. -Yo no soy un rodaballo, soy un príncipe encantado –dijo el pez. -A un rodaballo hablando hay que dejarlo nadando- dijo el pescado. -Pues he cogido un rodaballo que era un príncipe encantado, y lo he dejado marchar. -¿Y no le has pedido nada?- pregunta ella -¿Y qué había que pedir?-dijo él. -Pues te vas allá ahora mismo, y le pides una casa. ¡Estoy harta de vivir en esta  mísera casucha! Al pescador no le pareció bien, pero allá se fue. Al llegar a la orilla, encontró el mar revuelto y llamó: Rodaballo, sal del mar, que mi mujer te quiere rogar. El rodaballo se asomó y dijo: -¿Y qué quiere de mi? -Ella no quiere vivir ...

Chupacazuelas - Guillaume De Sancy

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Llueve a mares. Llueve a cántaros. Caen chuzos de punta. Si Lorenzo estuviera allí, diría: “Caen cuernos de punta”. Alejandro cierra el diccionario y canturrea: “Que llueva, que llueva…”Después, con el dedo, escribe sobre el cristal empañado: “Llueve a mares” y dibuja un oleaje flotando  por encima de la casa. Mamá está en el hospital con Lorenzo, que se ha vuelto a dar un coscorrón. Dentro de una hora oscurecerá y Alejandro tendrá que encender la vela, pero no tiene miedo. Mamá le ha prometido que regresará antes de que se haga de noche. Si vuelve la luz, podrá ver en la  tele los dibujos animados, y el árbol de Navidad estará más bonito con todas sus luces parpadeando. De todas formas, prefiere encender ahora la vela, no fuera a presentarse la noche de repente. Se pone a hacer barquitos con el papel de cartas de mamá. En un lado del cascarrón escribe su dirección y en el otro, con el rotulador permanente, un mensaje de auxilio: “¡Socorro! Me aburro”. Los e...