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Caer de su asno –Gianni Rodari

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Un día, un buen hombre andaba montado en su borrico y, al pasar junto a un jardín, vio una rama que colgaba de la verja sobre el sendero y que estaba llena de unas peras estupendas.  Bastaba mirarlas para no resistir la tentación de darles un mordisco. Alzándose un poco sobre el lomo del borrico, el hombre aferró la rama con una mano y, con la otra, la pera más hermosa. Pero no tuvo tiempo de arrancarla, porque el asno, espantadizo, quién sabe por qué se asustó y escapó al galope. Para no caerse, el hombre tuvo que sostenerse agarrado a la rama con las dos manos. Mientras se mantenía suspendido de aquel modo, pataleando, acudió el jardinero y le preguntó: -Eh, tú, ¿Qué haces subido a mi árbol? -Amigo, tal vez no me creas, pero me he caído del asno. El jardinero no podía creer que alguien pudiese caerse a esa altura. Cogió una vara y le propinó una buena tunda. También vosotros debéis estar atentos: hay maneras y maneras de caerse de un asno.

Pinocho

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El hombre que no podía crecer –Gianni Rodari

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Había una vez un hombre que vivía cerca de un pantano y que medía sólo cuarenta y cinco centímetros. Confiaba en que iba a crecer, pero no crecía nada. Cuando se cansó de esperar, decidió pedir consejo a seres vivos más altos que él y habló primero con el caballo: -Amigo caballo –le dijo-, ¿Cómo puedo hacer para volverme tan grande y corpulento como tú? -Es fácil. Debes comer muchos cereales, sobre todo de avena, y correr todo el día. Verás como, en menos de una semana, crecerás tanto como yo. El hombrecito de cuarenta y cinco centímetros de altura volvió a casa y, durante un mes, siguió con la receta que le había dado el caballo. Sólo comía cereales, sobre todo avena, y no hacía más que correr durante todo el día. Pero crecer, no crecía. Todos los cereales le pesaban mucho en el estómago y le dolían las piernas de tanto correr. Entonces pensó en pedirle consejo a algún otro y se fue a ver al buey. -Amigo –le dijo-, ¿Qué debo hacer para volverme tan grande y corpulento ...

El Grinch

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El increíble viaje de Panda

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 Un oso panda pequeño y juguetón vive con su mamá en lo alto de un árbol, en medio de un bosque de bambú. Cada mañana, el osito da una voltereta deslizándose por la suave y ancha espalda de Mamá. -¡Uuuuh, me haces cosquillas en la barriga! -grita Panda, que disfruta mucho con ese juego.  -Seguro que esa barriga ya ha empezado a rugir, ¿verdad? -dice su mamá bostezando, mientras parte un trozo de bambú con una garra-. Es importante que comas y te hagas muy grande y fuerte; así podrás defenderte tú solo. Después de desayunar, Panda juega al escondite ocultándose tras las altas cañas de bambú. Y se esconde tan bien que ya ha empezado a tener hambre un poco antes de que Mamá le diga: -¡Ya puedes salir! Es hora de comer. Después de comer, Panda y su mamá se revuelcan sobre las hojas de los árboles, y Mamá le hace cosquillas en la barriga hasta que él ya no puede más de tanto reírse. -¡Hic! -repite sin parar. El hipo les hace reír tanto que los dos acaban en el suelo, tumbados boca ...

Angry Birds Blues

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Lo que hace mi marido bien hecho está –Hans Christian Andersen

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Voy a contaros un cuento que oí cuando yo era niño . Cada vez que lo recuerdo me gusta más, pues a los cuentos les pasa lo que a algunas personas, que cuantos más años tienen, mejores son, lo cual no deja de ser una suerte. Alguna vez habréis estado en el campo, supongo, y habréis visto una vieja casita con tejado de paja cubierto de musgo y de juncos.   En lo alto del tejado hay un nido de cigüeñas, pues sin la cigüeña no tendría gracia. Tiene las paredes abombadas, las ventanas pequeñas, y hasta hay una que se abre. El horno sobresale de la pared como la barriguita de un niño. Un sauco crece al lado de la cerca, y a dos pasos de la puerta hay una charca en la que chapotean una pata y sus patitos, bajo un viejo sauce rugoso. No falta en el patio un perro guardián que ladra a todos los que pasan. Pues bien, en una humilde casita como esta vivía una pareja de abuelos: un labrador y su mujer. Aunque tenían tan poco, aún podían prescindir de una de sus propiedades: un ...